¿A qué esperan?

DiopsBaila Diop en la banda del Ciutat de Valencia y se encienden los dos rombos en el país. En España, las opiniones son como la marea: suben, bajan, se voltean y hasta terminan con algún espumarajo. ¡Tanto plátano y al final seguimos sin quitarle la piel al racismo! España, ¡qué país! Instagram repleto de imágenes con bananas de todas las formas menos las del sentido común. Lo de las fotitos es tan de la semana pasada que en esta jornada se vuelve a lo de siempre, al insulto puro y duro, que para eso nos dio Dios gargantas y estadios de fútbol para despotricar cuando nos venga en gana, según mandan los cánones de la caspa.

Poco inteligente es despreciar al prójimo por negro como poco inteligente es bailar frente a un grupo de aficionados que creían perder su primera Liga en 18 años. El fútbol y sus cosas, que en la península son casi religiosas. Primero el partido de fútbol y después la comida y el trabajo. Con el fútbol no se juega. “Jueguen con nosotros”, dice el aficionado que recibe subvención cero por viajes y entradas a cambio del sentimiento que agujerea el bolsillo pero, oiga, ensancha el orgullo. ¡Qué dichosos nuestros descendientes, porque ellos heredarán campos de orgullo que llevarse a la boca!

Mal el cántico descalificativo de los pocos energúmenos como mal la actitud de Diop. El senegalés aterrizó en el mar de insultos con la intención de recibir más, pues no se entiende otro propósito viendo el jolglorio que había liado su Levante hacía unos momentos. Dijo el pobre muchacho que le llamaron mono y por eso bailó, ¡como si los monos bailaran y, lo que es peor: como si obedecieran! Ni unos, tras la valla; ni otro, en el césped, supieron tener cabeza.

-O sea, Alves fue un genio por mordisquear un plátano y Diop es un idiota por provocar.

No. Dani Alves fue más inteligente, aunque cueste reconocerlo, pues aprovechó un lance fortuito para ningunear el acto de lanzar un plátano al césped a modo de gesto racista. Esto es, Dani ignoró el impacto de dicho gesto con una maniobra que disminuyó su efecto. Por todo aquello de que la ignorancia es la mejor respuesta al improperio, el infractor quedó expuesto. Diop, en cambio, decidió acudir al fuego con la misma idea, pero inoportuno momento de ejecución. Es decir, Diop no ignoró. Diop fue. Diop no es igual a Alves. Esto no tiene que ver con el racismo, si bien lo han entendido, sino de actitud y comportamiento. Intuyo, sin mucho pensar, que si fuera David Navarro el que moviera las caderas arribaríamos a lo mismo, aunque cambiando negro por hijoputa y habiendo millones de RT’s menos por racismo. ¿Se acaban de dar cuenta? Es un problema de educación en las gradas españolas.

Normal, por otra parte, si a falta de dos jornadas para terminar la Liga los eruditos sacan las calculadoras para las cábalas. La suma de puntos bien merece la presencia de contables y notarios, por lo que pueda pasar, cuando están en juego seis puntos. Cuidado con las combinaciones, pueden darse casos de esguinces cerebrales en la última jornada. Otro éxito de la Educación española: lo digital nos cortó los dedos y suprimió las cuentas. Ahora se debe demostrar con dígitos -que no números- las posibilidades de cada uno. ¡Por Dios, saquen las calculadoras! ¿A qué esperan?

Twitter: @Ninozurich

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s